BLOG INDEPENDIENTE DE HUMOR 100% ANTITAURINO. LA ABOLICIÓN DE LA TAUROMAQUIA ES YA UN HECHO, SÓLO ES CUESTIÓN DE AYUDARLES A CAER POR EL BARRANCO. DE TÍ DEPENDE QUE NO SE SIGAN "CELEBRANDO" MÁS FESTEJOS TAURINOS. DICEN QUE ES LA "FIESTA NACIONAL", PERO ES MENTIRA. ES LA "FIESTA" DE UNA REDUCIDA MAFIA QUE GANA MUCHO DINERO. LA TAUROMAQUIA ES UN DELITO Y LA ÚNICA PALABRA ASOCIABLE A ELLA ES ABOLICIÓN

miércoles 18 de noviembre de 2009

P.S.O.E: Partido Soberano Osborne Español (CAP I)

Biografía no oficial de David Pérez, diputado taurino del PSC.

David Pérez descubrió sus inclinaciones socialistas gracias a la colección de cromos "Frases izquierdistas célebres" que salía en los Phoskitos. Lo típico: "Mejor morir de pie que vivir de rodillas" "No me pises que llevo chanclas" etc etc. La más molante de todas era "Socialismo o barbarie", aunque en ocasiones David se equivocaba y decía "socialismo y barbarie". David era un chico despistado que suspendía los exámenes, se daba de morros contra las farolas y en lugar de pedir nocilla pedía unas morcillas. Con las gafas resbalando por su nariz de buho, sus padres estuvieron a punto de matricularle en una escuela para discapacitados hipersocialistas. Ellos no lo sabían, pero su hijito era un superdotado destinado a lidiar en el futuro con los pesos pesados de la política.
Después de comer muchos tigretones y leerse de a la biografía de Tierno Galván se afilió al Partido Socialista del Hospitalito del Rio Lóbrego. La sede del PSHRL en la comarca de la Baja Lobreguez estaba al lado de la peña taurina "Hola Don Pepito, Hola Don José", local al que fue a parar más de una vez porque se equivocaba de puerta. Fue justamente allí donde se le presentó El Gallo de Triana (ayudado por su hermana), suspendido en una aureola fucsia y grana. David lo confundió con Olof Palme y después fue a graduarse las gafas.

Tras fusionarse el PSHRL en el PSOE, luego PSC, luego Montill's Chiringuitous, una propuesta del diputado Pérez sustituyó la Internacional de los mitings socialistas por la canción del Fary "ay torito buenooooo, ay torito guapoooooo". También hizo una ponencia para cambiar el nombre del partido. Eso de "socialista" y "obrero" quedaba de revolucionario jubilado. "España es una nación soberana que debe tener un partido "soberano", dijo el diputado Pérez. En efecto, el PSOE se refundó como Partido Soberano Osborne Español. Era indudable que David tenía unas ideas políticas que rompían con la pana. Eso no pasó desapercibido para la Ejecutiva Federal, máximo órgano entre tapa y tapa, quienes le propusieron como sucesor de ZP.

TO BE CONTINUED...........

domingo 15 de noviembre de 2009

Fiesta Mayor en el pueblo de Borat

Borat es un personaje genial encarnado por el actor británico Sacha Baron Cohen. Su hermana es la séptima prostituta más famosa del Kazajistán. Su hermano, un retrasado mental que colecciona porno duro y vive encerrado en una jaula. Una de sus primeras mujeres fue una hermanastra suya, violada por un oso. Y para salir del pueblo utiliza un automóvil tirado por una mula. Odia a los judíos, a los gays, a los uzbekos y es machista hasta la médula. Un garrulo semejante nunca se pierde la Fiesta Mayor del pueblo.
Este es un fotograma de la película. Como se puede comprobar por los atuendos, se trata de una réplica perfecta de los Santontines. La escena en la película no deja lugar a dudas. En el agujero más pestilente del planeta celebran un festejo muy parecido al de muchos villorrios ejjjpañoles. La escena completa es una oda al garrulismo. Mozos con un pañuelo anudado al cuello corren, perseguidos por un engendro que deposita un huevo en medio de la plaza. Del huevo sale un judío y los niños se abalanzan sobre él para patearle el cráneo. A ver, un poco de respeto, joder!!! Que eso es una tradición en el Kazajistán!!!

Qué duda cabe: dentro de Borat hay un gran torero. Le viene de raza, linaje, casta y por derecho de sangre. Un necio semejante perdió la oportunidad de ser un héroe por haber nacido en un lugar equidistante entre España y México. Podría haber usado un alias mítico, como Finito del Kazajistán o Boratín de Ubrique. Es una pena que las noticias taurinas no lleguen al Asia profunda. En lugar de exportar el harte hasta un polideportivo en las Vegas podrían haberlo promocionado en la (es)Coria del Kazajistán.

No sé si Sacha tiene intención de reírse del toreo, pero muestra maneras. El pasado mes de junio visitó Madrid para promocionar su nueva película ("Brüno") y salió de la plaza de las Ventas disfrazado de toro. Iba flanqueado por dos toreros de los guays. Y como música de fondo, la versión bakala del himno nasioná. Abanderado del movimiento gay y subido sobre un podio, animó a los toreros a salir del armario.
En el video de Youtube podréis comprobar como Sacha dice: "Si hay algún torero que me quiera seguir, estoy en el hotel Hilton".

miércoles 11 de noviembre de 2009

Enfermedad cultural

Hace unos días hubo un debate en una televisión local de Barcelona en el que participaron Rafael Luna (PP) y David Pérez (PSC), diputados taurinos del Parlament de Catalunya. Del lado antitaurino, asistió Leonardo Anselmi, uno de los principales promotores de la plataforma "Prou" ("Basta"), organización que lucha por abolir las corridas de toros en Catalunya. Ambos diputados se sintieron aludidos cuando Anselmi definió como "enfermedad cultural" las corridas de toros. Rápidamente se pusieron a la defensiva y alegaron que ellos no se consideraban unos enfermos. Sorprende que todo un señor diputado, que ha de decidir si prospera o no una iniciativa de ley, y, por más, representante del cultísimo mundo taurino, no sea capaz de diferenciar entre "enfermedad cultural" y ser un "enfermo".
David Pérez y Rafael Luna (PSC+PP) sentados en el diván.

Es obvio que el toreo es una distorsión social que va en paralelo con las frustraciones históricas del pueblo español. El toreo es una alucinación autista forjada en la miseria, algo propio de pícaros, chulillos y pedigüeños, obra y factoría de una camarilla víctima de una ensoñación donde ya no caben príncipes azules ni besos redentores. No es arte ni es cultura, pues de lo contrario la tauromaquia se habrían exportado a todos los países del mundo. Sólo 7 países 7 mantienen esa enfermedad cultural con un más que discutible barniz "cultural". El toreo no es teatro. El toreo no es danza. El toreo no es pintura. No es escultura. No es cine. No es literatura. Ni siquiera es técnica o deporte. No es profesión ni oficio. El toreo es, en suma --o en resta-- la NADA más absoluta dividida por cero.
Una vez más, Leonardo cuajó una faena magistral ante la falta de argumentos taurinos

Otros detalles sabrosos salieron a relucir durante este debate. El primero, que la declaración de Barcelona como municipio antitaurino en 2004 contó con la recogida simple de más de 700.000 firmas. Digo simple porque eran firmas donde figuraba sólo el nombre y el dni. En cambio, para la recogida de las 180.000 firmas se tuvo que dar fe con DNI y dirección de todas las personas firmantes. El diputado taurino del PSC quiso colar esa diferencia entre cifras como un síntoma de la decadencia del movimiento antitaurino en Catalunya, cuando en realidad la segunda recogida era proporcionalmente mayor y con un grado de dificultad multiplicado por diez. Los taurinos, como siempre, manipuladores hasta la muerte.

El programa se abrió con una encuesta espontánea en plena calle (video) donde todas las personas consultadas en las calles de Barcelona se manifiestan antitaurinas y partidarias de abolir las corridas de toros. Espero que los señores diputados del Parlament tomen buena nota de ello en los plenos que se deben celebrar estos días. No se trata de si a ellos les gusta la "fiesta" o no, sino de los sentimientos de la calle. Espero que en esto no se confundan.

Ver video a partir de 0;54 s.

miércoles 4 de noviembre de 2009

La conspiración del silencio

En octubre de 1900, a propósito de la muerte en el ruedo de un torero mediocre, un diario alemán publicaba una lapidaria sentencia sobre España:
Enemigo de la nación española, de su progreso, de su regeneración, de su vida, es el pueblo español mismo; ese pueblo de cuyo seno brotan los ministros que soporta y los toreros que aplaude.
Caramba, qué clarividencia la del articulista germano. Hace de ello 109 años y parece una crónica de actualidad. Vale la pena que perdáis diez minutos de vuestro tiempo en leer esto. Se trata de una crónica del diario "La Vanguardia" el día 24 de octubre de 1900. Al contrario que hoy en día, donde todos los medios de comunicación corren un estúpido velo sobre los crímenes de la mafia taurina y se muestran conformistas y sumisos con sus más que discutibles encantos, la crónica escrita con el seudónimo de Juan Buscón, ahonda en las miserias de la tauromaquia en una lidia literaria con todas las suertes. Nunca he escrito un Manifiesto Arañil porque sabía que alguien ya lo había escrito antes. Hace 109 años el amigo Juan Buscón, buscando buscando, se encontró con la Araña Peluda y escribió la sentencia de la tauromafia, su más vivo y descarnado relato, su losa y su epitafio. Los animalistas centran sus críticas única y exclusivamente en el escarnio y muerte del toro. Tema nº 1, sin duda, pero el toreo va más allá. El toreo no es sólo un crimen contra un animal. El toreo es el cáncer de España. El toreo es la metástasis, la manifestación máxima de la podredumbre, el nicho donde yace la inexistente cultura española. Es un crimen contra nuestra dignidad. Es un crimen contra la humanidad.

Pongámonos en antecedentes. Dia 7 de octubre de 1900, plaza de toros de Las Arenas, Barcelona. El siniestro Domingo del Campo, alias "Dominguín" sufre una mortal cornada por parte de Receptor, toro de la ganadería Miura. Irónico nombre donde los haya, pues el verdadero receptor del cruento castigo fue el tonto vestido de lentejuelas, que murió en brazos de uno de sus banderilleros. Tampoco hay que confundir el alias del choricillo en cuestión con el famoso gigoló del mismo nombre. Ni es el padre de Luis Miguel Dominguín, ni el abuelo del cantantautor hipercurturá Miguel Bosé. Al respecto hay que aclarar también el contexto de la España de ese tiempo. Contexto: España había mordido el polvo. Ya está. El bonito sueño imperial donde nunca se ponía el sol había acabado en pesadilla. Todas las colonias se habían vaporizado, la flota había sido completamente destruida y los norteamericanos se habían adueñado de Cuba y Filipinas. España se encontraba a la deriva. Para colmo, cualquier intento de modernización liberal del país había sido abortado. España estaba sentada sobre un polvorín con una cerilla encendida entre las uñas. Le quedaban por delante 60 años de miseria moral, dictaduras y hambre. Buen momento para convertir a un gilipollas en héroe de la patria. Afortunadamente, Juan Buscón se había afeitado la lengua ese día. Esto si que era "prensa libre":
A veces, no hay nada mejor que morirse para adquirir una celebridad que probablemente no se corresponde con los méritos del difunto. Véase sino lo que le está pasando a Dominguín, o mejor dicho a la memoria de Dominguín. El nombre de ese pobre muchacho, que quizás no estaba destinado a sonar más que entre los elementos de la chulapería y de la gente muy metida en cosas de la tauromaquia, lo han estampado en letras de molde en todos los diarios del Universo. Un periódico de Odessa, otro de Cristianía, otro de El Cairo y uno de Tokio hablan del diestro y de su trágica muerte. Hasta en aquellas ciudades donde apenas llegan noticias de España, la prensa ha dedicado unas líneas al fúnebre episodio acaecido en Las Arenas barcelonesas. En cambio, nadie dedica ni un recuerdo al toro, autor de la desgracia. Ni siquiera cita su nombre, a pesar del cuidado con que se bautiza a los cornúpetos antes de lanzarlos al redondel. Un olvido que me parece soberanamente injusto. Al fin y al cabo el combate fue leal, sobre todo por parte del toro, que iba obligado y sin más armas que las que le dio la naturaleza, sin artimañas ni engaños. Maté en buena lid a mi rival, podría decir el bicho si le fuese dado el resucitar, y si corrió la sangre, no fue por mi voluntad, sino por la de los hombres. ¿Por qué se glorifica el nombre del vencido, postergando injustamente el del vencedor, escribiendo en torno suyo una conspiración de silencio?
¡¡¡Toma ya!!! Qué gran respuesta la de Juan Buscón, hace 109 años, a las asustantes tonterías de la Menestra de Incultura González-Sinde. Este tío era un genio y no se mordía la lengua:
Si no fuera porque la tumba es siempre sagrada y porque sería odioso remover en la memoria de un muerto, aún tratándose de un torero, diría que el infeliz Dominguín ha tenido gran suerte, desde el punto de vista de su glorificación, en terminar su carrera y su existencia como las terminó. Media España ignoraba su nombre y el resto del mundo vivía en igual ignorancia. Es muy posible que hubiesen transcurrido años y más años sin que para el diestro, hoy enterrado, sonaran las trompetas de la fama, sin que su personalidad adquiriese la aureola esplendorosa que ha envuelto a las grandes figuras del toreo. Quizás Dominguín llegara a viejo y muriera en su cama de prosaica y vulgar enfermedad, sin haber salido nunca de la obscuridad. La prensa no anunciaría su desaparición. Nadie le manifestaría el respeto y la admiración que inspiran los grandes difuntos. ¿No es, pues, preferible, considerado el aspecto de la fama, que Dominguín haya sucumbido heroicamente, con el estoque en la mano, entre el clamoreo de un publico estremecido, atravesado por el pitón de un enemigo franco, noble y valiente, que no víctima de un tifus?
Exacto. Lo mismo cabe atribuirle al serial sobre Paquirri. ¿Quién le hubiera dedicado una serie de TV a ese licenciado en nadismo, sin la inestimable ayuda de Avispado? ¿No debería haber honrado la serie la memoria del Vencedor, y no la del Perdedor? Pero no, estos chulapos son tan sinvergüenzas que suplantan la gloria del toro y se la otorgan a si mismos a título póstumo.
La Caspa Nostra en 1900. Aparte de torear, vendían cazalla de garrafón
Mientras una parte del pueblo soberano acompañaba a su última morada el cadáver del torero, un artista exclamaba entre un grupo de chulapos, alzando ojos y brazos al cielo: “¡Cuánto envidio tu suerte, Dominguín...! ¡Quién pudiera morir como tú moriste... delante del enemigo y recibiendo golpe por golpe.” He aquí un hombre lleno de lógica torera que seria capaz de dejarse enristrar por que le enterraran con tanta pompa como al otro. El espectáculo de la gloria es contagioso; las apoteosis, aún las funerarias, ejercen una acción hipnótica. Hablando de cierto hombre público famoso, un escritor satírico decía: “Cuando asiste a una boda de lujo quisiera ser la novia; si concurre a un entierro solemne, quisiera ser el muerto.” Fijo que entre los muchos toreros que caminaban tras el féretro de Dominguín, había varios que hubiesen querido ser el muerto.
Obsérvese como Juan Buscón habla de "un personaje público famoso", lo que retóricamente se vendría en llamar hoy un "famosillo", personaje frecuente en eso de los ruedos y, sobre todo, en las tascas de los alrededores. Por lo general, sedientos de alcohol, notoriedad, fama y dinero. Y ahora viene el drama añadido. La repercusión que tenía y sigue teniendo eso der toreo en los males de la sociedad española.

REACCIONES DE LA PRENSA INTERNACIONAL:
PRENSA BELGA: Indudablemente, una mala sombra tenaz parece empeñarse en amargar los destinos del pueblo español. En pocos años ha visto derrumbarse su hermoso poderío colonial, hundirse en el mar sus destrozadas flotas y desaparecer sus principales y más ilustres personajes. Muere Cánovas del Castillo, el gran estadista, y poco tiempo después baja a la tumba Castelar, el gran orador. Y ahora en el intervalo de breves días, sufren la misma suerte Martínez Campos, el soldado ilustre y Dominguín el rey del toreo.

JUAN BUSCÓN: ¿Cuándo habría podido esperar Dominguin que le llamasen rey? ¿Ni verse colocado en el mismo nivel que Cánovas, Castelar y Martínez Campos?... Vaya, que no se diga que la muerte no es una gran cosa y un elemento incomparable para endiosarle a uno.

PRENSA ALEMANA: Qué lástima que un pueblo dotado de innegables cualidades, que ha representado tan brillante papel en la historia y ejercido una influencia enorme en la política europea y dominado América durante tres siglos medio, se vea hoy condenado por los vicios de su organismo a ser lo que es... Mucho se habla en estos momentos en España de regeneración nacional. Se la deseamos sinceramente, pero mucho tememos que tropiece con enormes por no decir insuperables obstáculos. España cuenta en su propio seno con temibles enemigos: el más difícil de combatir es su administración pública, su mal gobierno. Y la tauromaquia es, por su tendencia, por el veneno moral que entraña, otro enemigo formidable de esa regeneración.
Como se puede ver, más de un siglo después, nada ha cambiado en esta España en crisis, que no hace mucho soñaba con ser la 9ª potencia mundial. Sigue habiendo ministros funestos, famosillos, horteras, chupatintas y toreros.

domingo 1 de noviembre de 2009

Sánchez-Dragó en contra del liberticidio catalán

Fernando Sánchez Dragó es un señorito al que le bastan "59 Segundos" en TVE para dinamitar su ya escasa reputación como "intelectual". El proyecto de ley para prohibir las corridas de toros en Catalunya ha dejado en fuera de juego a los taurinos. Ahora mismo parecen dispuestos a echar mano de la muleta, con todo un surtido de argumentos risibles. El "intelectual" y "filósofo" Sánchez-Dragó, destacado militante taurino, lanzó un primer pase a la audiencia afirmando que el toro es el único animal que se crece ante el castigo y que en la plaza no segrega las hormonas del dolor, sino las del placer. Tanto dárselas de cultos y leídos y resulta que repiten cómo loritos los más manoseados argumentos. La fábula de las betaendorfinas se ha convertido para ellos en un burladero recurrente. Qué falta de hombría y de casta. ¿Esto es todo cuanto pueden aportar los intelectuales del mundo taurino? ¿Van a estar toda la vida repitiendo el mismo soniquete? ¿Cuánto tiempo vamos a estar oyendo sofismas, falacias y palabrería barata? ¿Dónde está la lógica del mundo taurino? Según algunos, no es posible explicar la estética de la lidia. No hay argumentos racionales para explicar la "fiesta". No es posible hablar de toros sin ser un hombre "que entiende". Otra contradicción más, puesto que los toros son un "rito", una "fe", un "don", una "sensibilidad", en suma, no tienen un discurso y una explicación racional. Luego no se puede entender algo que no puede ser traducido al cristiano. Usando las palabras de Múgica, "o se cree o no se cree", pero no hay forma de explicar la lidia. En resumen, estamos ante un acto de barbarie y tortura, disfrazado de arte, que no tiene defensas racionales, sólo la percepción subjetiva de los aficionados. El "placer estético" del que hablaba el excretor Álber Vázquez, basado fundamentalmente en la farsa arrogante del "paquete" torero, es su único referente civilizado. El toreo, pues, es una mentira, un engaño, una ilusión, una alucinación, un espejismo... Es la NADA MÁS ABSOLUTA. Intentar justificarlo con enforfinas y corticoides es sin duda patético.

Pero para explicar lo inexplicable, o encharcarlo aún más, el señor Sánchez-Dragó se largó dos rollos infumables. Fue realmente listo, y a la vez cobarde, como viene siendo habitual en los taurinos. No entró al trapo en ningún momento. Es una tendencia taurina muy curiosa. Nunca quieren ocupar el lugar del toro. ¿Por qué será? Entró en el ruedo dispuesto a invertir los roles y sentar en el banquillo de los acusados, no a las corridas de toros, que son el objeto puesto en cuestión, sino a una iniciativa de ley promovida por la sociedad civil. Es una bonita manera de entender la democracia y los derechos civiles la que tiene este sujeto. Según él, la ILP catalana es un liberticidio.

Y por si no bastaba con las "hormonas del placer", los "liberticidios" y con hacerse pasar por un clon de San Francisco de Asís, le quiso endilgar a la audiencia un panfleto sobre los principios de la revolución americana. Derecho civil, libertades individuales, leyes y tradiciones. Ni más ni menos que la obra del "libertario" Jefferson.
Sánchez-Dragó y un coleguita en los tiempos del "Atenero Libertario"

Según él, hubo dos modelos revolucionarios surgidos en el siglo XVIII: el americano y el francés. El primero se basa en las libertades civiles y tiene como base el respeto al individuo. El segundo, en cambio, instituyó la predominancia del Estado sobre el individuo, dando pie a la gestación de un sinfín de experiencias totalitarias: estalinismo, nazismo, maoísmo... ¿y el franquismo...? Vaya, ¿ese lo mencionó? El caso es que el modelo americano -siempre según SD- se basa en la tolerancia y en la ley no-escrita, mientras que el francés se basa en reglamentar y prohibir. De ahí que (en consecuencia) la ILP catalana es lo mismo que el estalinismo. Es de una claridad meridiana.

Paradójicamente, durante la revolución americana, formaba parte de los usos y costumbres de los ciudadanos y de sus libertades individuales, esclavizar a seres humanos y hacerlos trabajar de sol a sol en campos de algodón. Era una bonita tradición que se venia practicando desde hacia siglos. Sin embargo, el liberalismo americano legisló para prohibir dicha tradición y eso desembocó en una guerra civil. Lo que descubre uno. ¡¡¡Abraham Lincoln era un francés estalinista!!!
Mira que prohibir las corridas de esclavos, con lo bonitas que eran

Si tan tolerante es el modelo norteamericano, ¿cómo es que la corrida de toros que se celebró en Las Vegas se tuvo que hacer enganchando las banderillas con velcro? ¿Cómo es que ningún país civilizado, de los que están en primera división, muchos de ellos inspirados en los mismos principios liberales, no permitirían jamás la "celebración" de una corrida de toros? Curioso es constatar que en la malvada Francia jacobina, cuna según SD del "estalinismo", se celebran corridas de toros, mientras que en los bondadosos USA liberales eso es completamente imposible. ¿De qué coño está hablando este friki?

Al igual que Jimenez Losantos, Enrique Múgica, Albert Boadella, Fernando Savater y otros tantos mushashos que van de cultos heterodoxos, Sánchez Dragó es un intelectual de pega que, cual estrella fugaz, cubrió su espectro del rojo al amarillo, llegando en tiempos de Ánsar I de España a las posiciones "liberales" que tan buen margen de beneficios, tanto netos como ideológicos, le han proporcionado a muchos ex-rojelios descastados. Estos tipejos no defienden los principios liberales, sólo defienden su derecho a llenarse el bolsillo. No quieren un Estado reglamentador que merme sus ingresos con impuestos, pero llaman al Estado a gritos cuando se trata de reglamentar lo que a ellos les interesa. El liberalismo -el verdadero- es una doctrina tan respetable como cualquier otra, y esta pandilla de tontos no han hecho más que ensuciar su nombre colgándose la etiqueta en la solapa. Intentar sacar alguna conclusión lúcida del discurso de Sánchez-Dragó es como intentar sacar vino de una castaña.

Triste es torear, pero más triste es Sánchez-Dragó.

miércoles 28 de octubre de 2009

Medalla de Oro a las Guarras Artes

Hace unos meses, publiqué por error que el siniestro Francisco Rivera Ordoñez había recibido la medalla de oro a las bellas artes por parte del Ministerio de inCurtura. La concesión de dicho galardón estaba cantada desde hacía tiempo y provocó la reacción airada de los siniestros José Tomás y Paco Camino, quienes devolvieron sus respectivas medallitas apelando a su "dignidad torera". Es como si un chorizo picante devolviera sus granitos de pimienta porque la mortadela tiene olivas. Pero en fin, el caso es que la noticia saltó a la prensa y me confundió. Le entregué la medalla al tipejo de marras antes que nadie, por lo que pido disculpas.

Esta vez si, el hijo del catedrático Francisco Rivera "Paquirri" ha recibido la merecida distinción. Es un premio de suma importancia para las bellas artes que ha sido otorgado con anterioridad a personajes relevantes de la vida pública como Juan Manuel el Serrao, Miguel Bosé, la cabra de la legión, el del medio de los Chichos, Tontín Sabina, Paquito el Chocolatero y José Tojeiro. La flor y nata de la curtura, vamos.

La ceremonia de entrega no ha escatimado su grado habitual de histrionismo. El ajado monarca ha hecho entrega del oro al "hartista", acompañado por la Gran Duquesa de la Caspa. El arte de vender romances en el Rosa Horror Show y matar toros a estocadas es sin duda comparable a escribir libros o esculpir estatuas. La asustante mujerzuela que dirige el ministerio de incurtura apañó habrá hecho sin duda mutis por el foro, que es lo mejor que se puede hacer en estos casos. Mientras tanto, en este penoso país, aumenta el déficit público, el paro y la corrupción. Y un taurino corrupto, el juez Dread Garzón se convierte en árbitro de la situación política en beneficio propio. Como dijo Joyce: No podemos cambiar de país, cambiemos de tema.

viernes 23 de octubre de 2009

Charles Bukowski o el hedor del mundo

El escritor norteamericano Charles Bukowski tuvo una vida marcada por el dolor. Creció en los tiempos de la Gran Depresión, bajo la tutela de un padre que le maltrataba. De joven sufrió un acné virulento que le marcó de por vida, lo que le empujó a la soledad y el enclaustramiento. Con la llegada de la revolución beatnik de los años 50 y 60, transitó la sordidez de los suburbios de Los Ángeles, luchando por ser escritor. Era un inconformista acostumbrado a retratar los aspectos más cutres de la existencia y el lado más bajo y miserable de la especie humana. Según relata en "El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco", Bukowski creía saber por qué a Hemingway le gustaban las corridas de toros:
"...le servían para enmarcar el cuadro, le recordaban dónde estaba y lo que era. A veces nos olvidamos, mientras pagamos los recibos del gas, cambiamos el aceite, etc. La mayoría de la gente no está preparada para la muerte, ni la suya ni la de nadie. Les sobresalta, les aterra. Es como una gran sorpresa. Demonios, no debería serlo. Yo llevo a la Muerte en el bolsillo izquierdo. A veces la saco y hablo con ella. Hola, nena ¿qué tal? ¿Cuándo vienes a por mi? Estaré preparado".
El señor Bukowski era un personaje simpático. Escandalizó a la sociedad americana con novelas como "La maquina de follar" o "Erecciones, eyaculaciones, etc..." y eso le procuró una cierta fama. Ha sido referente de rebeldes de varias generaciones. Pero lo cierto es que sus relatos reflejan realidades que no no son precisamente un ejemplo a seguir. Las flores también crecen en el estiercol, cierto, pero no es quizás su ubicación natural. Una persona puede verse abocada a vivir en unas determinadas circunstancias y ambientes. Incluso puede ser un genio debido a ello. Pero eso no significa que haya que buscar la depravación y la anormalidad por sistema. Burdeles, mataderos, rings de boxeo, sucias tascas y moteles. Vómitos, alcohol, sucia ropa interior... He ahí los escenarios de Charles Bukowski. No creo que este señor sintiera un gran interés por las corrida de toros, pero hizo su propia e inquietante interpretación sobre ellas:

"Los toros son grandiosos / como la superficie del sol / y aunque los matan para las rancias multitudes / es el toro quien atiza el fuego / y aunque hay toros cobardes / tanto como toreros y hombres cobardes / generalmente el toro se mantiene puro y muere inmaculado / sin ser tocado por símbolos y élites o falsos amores / y cuando lo sacan arrastrando / nada ha muerto / y el hedor final es el mundo".
Efectivamente, las corridas de toros son el hedor de un mundo en extinción. Rancias multitudes acuden a esa supuesta fiesta en busca del olor de su propia podredumbre. Rancio [rae 1] : alimento que se ha echado a perder y apesta. Rancio [rae 2]: anticuado y obsoleto.

jueves 15 de octubre de 2009

El último mesías de la tauromafia

Después del gran show de masas de José Tomás en la Monumental el pasado día 27 de septiembre, se abre un panorama turbio sobre la fiesta del toreo. Pese a los grandes actos de reafirmación torera en una ciudad que repudia, detesta e ignora por completo el "harte" de matar toros, y a los grandes titulares que calificaron como "apoteósico" el espectáculo ofrecido por Tomás, lo cierto es que ésta podría ser su última corrida en la Monumental. El lleno ni siquiera fue absoluto. Pese a las escenas de éxtasis místico y a la afluencia de foráneos, José Tomás no consiguió colgar el cartelito de "No hay entradas" en la Minimental.

José Tomás es una especie de semidios en el mundo del toreo. Tanto él como su apoderado Salvador Boix saben manejar como nadie los mecanismos de la provocación y la propaganda.
Salvador Boig, el apoderao. Su cara lo dice todo.

La Monumental apenas se llena con mil espectadores locales y unos cuantos turistas en un día normal. Pero José Tomás ofrece algo más que una simple corrida de toros. Lo de José Tomás se parece más a un mitin que a otra cosa. Pasa por ser una persona sensible y reservada, enfrentada a las grandes empresas del circuito taurino. Su caché de 400.000 euros por corrida le convierte en un enemigo jurado de los que controlan el negocio. Hoy por hoy es imposible verle en Madrid, Sevilla y Bilbao, porque nadie quiere pagarle esas cifras astronómicas.

Según algunos rumores, José Tomás está profundamente perturbado. Es una especie de gladiador moderno al que le importa muy poco dar su vida en el ruedo con tal de entrar con los dos pies en la leyenda, o con los pies por delante según se mire. Como dato anecdótico, la otra superstar del toreo, Morante de la Puebla, cobra sólo 120.000 euros por corrida. Por ello, Supertomás no duda en aderezar su carrera con elementos ajenos al toreo y actuar un poco de por libre, imponiendo sus condiciones. Una de sus estrategias consiste en llegar a Barcelona y convertirse en una suerte de Mesías que viene a salvar la "fiesta" de las garras de los malvados nacionalistas. Eso le da suficiente repercusión mediática y la posibilidad de cobrar los 400.00 del ala, que siempre vienen bien en cualquier economía hogareña. Supongo que el listo no es él, sino su apoderado catalán, que debe tener una buena visión del negocio. Saben cuidar muy bien los detalles. Un ejemplo: no convierte su acto de reafirmación torera en un enfrentamiento contra Catalunya, sino contra los "nacionalistas". Por ello no olvida agitar una senyera al final de la función para quedar bien ante la opinión pública. Resulta realmente extraño, porque el número de antitaurinos que además son nacionalistas es bastante bajo, pero ellos son así. Desvían la atención, marean la perdiz, torean a la opinión pública y salen en hombros por la puerta grande con la pasta en el bolsillo. Y al cabo de dos días, ¡¡¡tachán!!, la fundación que lleva su nombre, de la que hasta hace poco se desconocía su finalidad, reparte 200.000 euros (la mitad del "emolumento") entre los catalanes necesitados, en un golpe de efecto muy propio de la afición taurina por las propinas hipócritas.

lunes 12 de octubre de 2009

Biografía de Paquirri en la revista "Pronto"

Como ya hemos visto en más de una ocasión, los taurinos no dudan en llenarse la boca de nombres propios de la cultura para justificar su “harte”. Picasso, Goya, Zuloaga, García-Lorca, Sorolla, Manet, Botero, Barceló y otros artistas con inclinaciones taurinas les sirven para dotarse de un barniz artístico y cultural. Expertos en marear la perdiz y torear a la lógica misma, los taurinos no tardan dos segundos en espetar el nombre-de-rigor para demostrar sin el menor género de dudas que las corridas son “arte” y “cultura”. Lo curioso es que ninguno de esos artistas, pese a sus aficiones taurinas, ni se dedicaron ni se dedican profesionalmente al toreo, en ninguna de sus variantes profesionales (torero, apoderado, ganadero, empresario, etc) sino a la escritura, la pintura, la escultura, etc. Decir que la “fiesta” es “arte” sólo porque un autor de prestigio siente admiración por ella es un argumento infantiloide. Un ejemplo: el escritor Manuel Vázquez Montalbán era un escritor de prestigio aficionado al fútbol… ¿supone eso que el fútbol también es un “arte”?
Y es que las figuras del toreo, las que lucen capote y espada, aquellos que son objeto de veneración (sic), destacan ante todo por su intelectualidad, su técnica artística y sobre todo, por su gran cultura. Veamos si no el retrato que hace la revista “Pronto” del torero conocido con el alias de Paquirri:
"A Paco aquello de los libros y los deberes no le seducía demasiado. Iba obligado a la escuela, se le hacía cuesta arriba memorizarse las lecciones de historia, gramática y matemáticas y, cuando mejor se lo pasaba era a la hora del recreo. Finalmente, dejó los estudios primarios con lo justo, es decir, sabiendo leer y escribir. Su infancia transcurrió trabajando en diversos oficios: amarrando cochinos, tirando de las basuras o llevando marranos en una carretilla. A pesar de su falta de estudios, de adulto supo codearse con altas personalidades como el Rey."
Este sucinto y asustante relato merece todo tipo de comentarios o, quizás, un gran Elogio del Silencio. Si esta es la “cultura” que la ministra González-Sinde glosa desde las columnas de los periódicos, remover estiércol merece, no ya la Medalla de Oro de las Bellas Artes, sino la cruz de Isabel II, un Premio Príncipe de Asturias, dos premios Goya y un apartamento en Estepona.

jueves 8 de octubre de 2009

Adolfito del Reichstag

Uno de los argumentos recurrentes de los taurinos es que Hitler era vegetariano y que amaba a los animales. Lo primero no es cierto, porque consumía salmón y pollo ocasionalmente. Y lo segundo es sólo cierto a medias. De sus imágenes cariñosas con sus perros y con Goebbles no se puede deducir que el führer fuese un amante de los animales. También dicen que su apoderado, Himmler, visitó la plaza de las Ventas y que salió asqueado. A pesar de ello pasó un informe detallado de aquella atrocidad al Führer. Un perfeccionismo tan exquisito a la hora de matar podía ser interesante de cara al futuro. Las investigaciones del profesor Higgins han demostrado que el Führer se inspiró en la "fiesta" para pergeñar su política de exterminios calculados.

El toreo y el nazismo se basan esencialmente en los mismos principios y finales. Adolfito del Reichstag que así se llamaba este famoso diestro alemán, tomó la alternativa en la plaza de toros de Polonia. Los polacos le caían mal porque habían presentado una ILP contra su manual de judeomaquia, también conocido como Mein Kampf. Con este tratado, Adolfito se ponía el mundo por montera y desarrollaba teorías surgidas directamente de las Ventas. Además se enteró que los españoles habían expulsado a los judíos de la península en 1492, después de lancearlos un poco. Los judíos le caían aún peor que los polacos. Vivían de gorra en las dehesas alemanas mientras los alemanes de raza tenían que conformarse con emborracharse en la Oktoberfest. Eso no era justo. Sus opiniones sobre la piel de toro comenzaron a dar un giro a pesar de los informes de su apoderado. Era obvio que debía seguir el ejemplo español y cubrir Alemania con la piel de algo.
Un país que no se cubre con la piel de algo no es un país como dios manda.

No obstante, consultó con Goebbles y Himmler la conveniencia de organizar corridas en Alemania. Los toros germanos no tenían demasiada casta y podían ensombrecer el show. La visita del cuñado de Franco tampoco sirvió de gran cosa. Serrano Suñer le prestó unos miles de prisioneros republicanos para construirle un burladero en Hamburgo, pero se negó a venderle un solo toro. El Führer necesitaba una raza claramente inferior, cuya vida fuese superflua y prescindible, y a la cual se pudiera lidiar de forma precisa, mecánica y por fases. Sus cuadrillas de las SS y la Gestapo estaban ansiosos por saltar al ruedo.

Los curas dieron su bendición a la primera feria de judeomaquia, en las fiestas de Santa Eva Braun.

Torero sagaz donde los hubiera, Adolfito del Reichstag comprendió que necesitaba unos recintos adecuados para lidiar a las razas inferiores. Una simple plaza de toros no le bastaba. Para entrenarse, organizó unos encierros en el ghetto judío de Varsovia, pero eso le pareció poco. La fiesta española tenía sus propias onomatopeyas, como "¡olé!" y "¡bravo!". Adolfito las sustituyó por "sigh!" y "heil!" para darle un aire más marcial. Era consciente de que los pobres bichos sufrían, si, pero bueno, eran seres inferiores y su sufrimiento se convertía en placer estético. En los años siguientes Adolfito construyó un montón de plazas de judeomaquia por toda Europa. Famosos fueron los cosos de Arbeitsdorf, Auschwitz, Bergen-Belsen, Dachau, Mauthausen-Gusen y Treblinka, donde Adolfito y sus cuadrillas masacraron cerca de seis millones de especies inferiores. Siguiendo la leyenda torera que dice que "si no hay toro, bueno es un perro" (o un cordero o una gallina), Adolfito dejaba en paz un rato a los judíos y lidiaba también gitanos, testigos de Jehová, comunistas, etc.

Desgraciadamente, la judeomaquia de Adolfito fue prohibida en 1945 por los malvados Aliados. Lo encontraron muerto en su burladero junto a su parienta y algunos miembros de su cuadrilla. Los malvados Aliados no pasaron a España, donde se practicaba el ritual fascista original que había inspirado la judeomaquia. Y donde también había un fascista bajito y con bigote, amante de las corridas y la caza. Es raro.